Las noticias sobre luchas y conflictos en África, Asia, y Latinoamérica no siempre son fáciles de encontrar.  Una huelga general en India no se ve en la prensa corporativa, tampoco el asesinato de un militante de derechos civiles en América Central o las noticias que son de gran interés humanitario para organizaciones multilaterales tales como las agencias de las Naciones Unidas.

Mientras los intereses de la ideología corporativa hacen que los medios de comunicación mundiales se vuelvan cada vez más homogéneos, las noticias sobre el pueblo en todas partes del mundo se desaparecen cada vez más. Existe muy poca información básica, por ejemplo, sobre el hambre y las luchas para alimentar al pueblo. No nos interesan sólo los conflictos y el sufrimiento, estamos igualmente interesados en las luchas populares para enfrentar estos grandes desafíos.

Desde el Tricontinental vamos a enviar un boletín semanal, una nota con información seleccionada sobre una parte del mundo, que ofrecerá una mirada acerca de las luchas y conflictos de nuestro tiempo. El boletín estará disponible por subscripción gratuita.

Para informarse más sobre el boletín, o para enviarnos asuntos que consideran que deberíamos cubrir, por favor contáctenos a [email protected]. No prometemos emplear cada una de sus sugerencias, pero todas son bienvenidas. Si tienen objeciones  respecto a lo que publicamos, por favor avísennos. Es posible que publiquemos su crítica conforme nuestro mandato de estimular el debate.


Esta semana, The People’s Dispatch (antes conocido como The Dawn News) ha sido relanzado. Se trata de un proyecto importante que será a la vez un cable de noticias y un espacio para el análisis más exhaustivo de las noticias desde la perspectiva de los movimientos populares. En una era dominada por las corporaciones de medios que reproducen en su totalidad la ideología de los poderosos, proyectos como este son críticos. En Irán, por ejemplo, la realidad se retrata de una forma que aplana sus complejidades. Cuanto más plana es la imagen de Irán, más fácil le resulta a los Estados Unidos vender la opinión de que un régimen de sanciones menores o un bombardeo pueden, de alguna manera, marcar el comienzo de la emancipación. Mientras tanto, en Brasil, Lula se ha convertido en objeto de una profunda división política (una que, para la izquierda, representa las esperanzas de la democracia). Para más información, lean nuestro boletín de noticias aquí.


El jueves, a las 4:00 pm, se realizó una marcha en Río con una gran pancarta: Quantos mais tem que morrer pra essa guerra acabar? (¿Cuántos más tienen que morir para que esta guerra termine?). Se refiere al asesinato de la política brasileña Marielle Franco. Pero bien podría haberse referido a la militante colombiana Ana María Cortés, al líder de lxs habitantes de barracas en Sudafrica, S’bu Zikode o a los cientos de militantxs de Bengala Occidental y Tripura que han sido atacadxs en los últimos años. Algunxs han sido asesinadxs, otrxs han sido amenazadxs. Son víctimas de una guerra contra la izquierda que es espantosa. Pero estos actos de violencia, a menudo impunes, no disuaden a las personas de sus protestas anti austeridad desde Haití hasta Túnez. Estas continuas protestas son un signo de esperanza, una señal de que la rendición no está en juego. Nuestro boletín informativo esta semana, el vigésimo del Instituto Tricontinental de Investigación Social, trata sobre asesinatos; muertes e intentos de asesinato, pero también sobre la imposibilidad de asesinar la esperanza. Pueden leerlo aquí.


Naciones Unidas estima que hay más de 100 millones de personas sin hogar y que alrededor de 2.000 millones de personas habitan en viviendas inadecuadas. Son trabajadorxs y campesinxs, indigentxs y desempleadxs, personas cuya actividad mantiene el mundo en movimiento. Y sin embargo, no tienen hogar. En Solapur (India), las y los trabajadores, organizados en su sindicato, lucharon para tener casa propia. Y lo consiguieron. Son el símil indio de las personas que, desde México hasta Japón, luchan por construir un mundo digno. Este es el decimonoveno boletín de noticias del Instituto Tricontinental de Investigación Social, que atraviesa este mundo de luchas y termina con una imagen de Bengala Occidental (India): trabajadorxs de plantaciones de té bajo la lluvia, luchando por su derecho a la vida. Para leer más, mire aquí.

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Los hombres duros de todo el mundo -desde Modi en India hasta Trump en Estados Unidos, pasando por Erdogan en Turquía- han estado ansiosos por demostrar que revivirán sus países por cualquier medio necesario, incluidas durísimas políticas antiinmigración. En India, Modi (en realidad más un tigre de papel que un hombre fuerte), satisface los intereses extranjeros de EE. UU. A diferencia de Turquía, las próximas elecciones del 1 de julio en México parecen esperanzadoras para la izquierda. Mientras tanto, la crisis de refugiados en todo el mundo ha producido tantos refugiados como personas viven en Tailandia. Más de la mitad de las personas refugiadas son niños. Esto es cierto no solo en la frontera de los Estados Unidos, sino en todo el mundo, empezando con Bangladesh. Para leer nuestro boletín, haga clic aquí.


Esta semana discutimos la continua “guerra no convencional” que se libra en América Latina, más recientemente en Nicaragua, donde el recorte de las pensiones respaldado por el FMI se ha utilizado para incriminar al gobierno y desestabilizar al país. Contrariamente a las narrativas predominantes, el recorte de las pensiones no surge por iniciativa del gobierno del presidente Ortega. Mientras tanto, en Estados Unidos, las familias que huyen de la violencia causada por muchos de esos mismos esquemas neoliberales son desgarradas; niñas y niños son arrancados de los brazos de sus padres y puestos en jaulas. En medio de esta crisis, el gobierno estadounidense se retiró del Consejo de Derechos Humanos de la ONU (CDH), una movida impulsada en gran parte por el apoyo del Consejo al pueblo palestino y al movimiento BDS. En India, los trabajadores agrícolas continúan su lucha contra la devastación causada por las políticas neoliberales. Para leer el boletín, pulse aquí.


Esta semana, lamentamos el asesinato de periodistas que son atacados precisamente porque se meten bajo la piel de las historias que nos rodean, que buscan respuestas a preguntas difíciles, que no van a dejar una historia porque hacerlo sería traicionar a las personas que cuentan estas historias y a aquellas que necesitan escucharlas. Shujaat Bukhari, que informó sobre la ocupación en Cachemira, donde hay 700.000 soldados indios para 150 militantes identificados, fue asesinado a tiros el jueves. Mientras tanto, las voces internacionales hablan en contra de la ocupación en Palestina, desde el Kisan Sabha y la Federación de Estudiantes de toda India al famoso futbolista argentino Messi, de quien se dice que insistió en que su equipo no juegue en Israel mientras Palestina esté ocupada. En Corea, Donald Trump de los Estados Unidos se reunió con Kim Jong-un de Corea del Norte, lo cual ha abierto una nueva dinámica histórica. Para más información, lea nuestro boletín de noticias aquí.


Vivmos en un mundo de Trump, donde estamos viendo la aceleración de un mundo multipolar y grandes cambios en marcha en el orden internacional. Durante la última década, su capacidad para impulsar una agenda global y lograr que sus aliados subordinados la sigan ha decaído. Puede bombardear un país y dejarlo en soletas, pero no necesariamente puede obligar a los países del mundo a seguir su dirección política. Han surgido otros polos, con otras agendas. En este mundo, hay un sistema de propiedad privada que niega a los pobres el acceso a la comida y produce la realidad cotidiana del hambre aguda. Si no tienes dinero, no puedes comer. Para leer nuestro boletín, pulse aquí.


Los camioneros y los trabajadores petroleros hacen huelga en Brasil, mientras el candidato presidencial con mayor intención de voto, Lula, permanece en prisión (puede leer nuestro último dossier para un análisis más profundo). El presidente estadounidense, Trump, hace un berrinche alrededor del proceso de paz entre Corea del Norte y Corea del Sur así como del acuerdo nuclear con Irán a la par que libra una guerra arancelaria contra los europeos, China, Canadá, México y … bueno, contra todos. Mientras tanto, los trabajadores de centros de cuidado infantil en Punjab hacen huelga y las mujeres en Argentina e Irlanda luchan por legalizar el aborto. En Argentina, la gente se manifiesta contra del intento del presidente Macri de hundir el país, encadenándolo al FMI, pidiendo crédito a cambio de lo que inevitablemente serán condiciones desfavorables para el pueblo argentino. En Palestina, la liquidación del pueblo palestino continúa; su supervivencia está, literalmente, en juego.

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El domingo pasado, Nicolás Maduro ganó las elecciones presidenciales en Venezuela, pese a los intentos por socavar el proceso electoral y proteger los intereses de los Estados Unidos y de las corporaciones en el país. El pueblo venezolano se enfrenta ahora a una tentativa, respaldada por los Estados Unidos, de deslegitimar completamente la democracia venezolana, ya que la ven como una amenaza a largo plazo para sus intereses en la región. En Sudáfrica, un líder del movimiento de habitantes de barracas Abahlali baseMjondolo fue asesinado. El Consorcio de Periodistas de Investigación acaba de publicar una investigación a gran escala sobre los paraísos fiscales y cómo parte de la elite de África Occidental ha ocultado miles de millones a través de esos mecanismos. Para leer nuestro boletín, pulse aquí.


La decisión de Trump de trasladar la embajada de Estados Unidos a Jerusalén, en contra de la costumbre internacional, elimina la pretensión de que EE. UU. es un actor neutral. A continuación, la matanza de más de cien palestinos asesinados a sangre fría junto con miles de heridos en un “continuo Nakba” que comenzó en 1948 y persiste hasta hoy. Mientras tanto, personas sin techo organizadas en Abahlali baseMjondolo ocupan terrenos en Germiston, ávidos de tierra y de satisfacer sus necesidades básicas. En Venezuela, estamos a pocos días de las elecciones presidenciales del 20 de mayo. Mientras que la victoria de Maduro es probable, es menos probable que Occidente reconozca los resultados, la democracia solo se celebra cuando los candidatos preferidos de Occidente ganan. De lo contrario, es denigrada. Para leer nuestro boletín, pulse aquí.