Las noticias sobre luchas y conflictos en África, Asia, y Latinoamérica no siempre son fáciles de encontrar.  Una huelga general en India no se ve en la prensa corporativa, tampoco el asesinato de un militante de derechos civiles en América Central o las noticias que son de gran interés humanitario para organizaciones multilaterales tales como las agencias de las Naciones Unidas.

Mientras los intereses de la ideología corporativa hacen que los medios de comunicación mundiales se vuelvan cada vez más homogéneos, las noticias sobre el pueblo en todas partes del mundo se desaparecen cada vez más. Existe muy poca información básica, por ejemplo, sobre el hambre y las luchas para alimentar al pueblo. No nos interesan sólo los conflictos y el sufrimiento, estamos igualmente interesados en las luchas populares para enfrentar estos grandes desafíos.

Desde el Tricontinental vamos a enviar un boletín semanal, una nota con información seleccionada sobre una parte del mundo, que ofrecerá una mirada acerca de las luchas y conflictos de nuestro tiempo. El boletín estará disponible por subscripción gratuita.

Para informarse más sobre el boletín, o para enviarnos asuntos que consideran que deberíamos cubrir, por favor contáctenos a [email protected]. No prometemos emplear cada una de sus sugerencias, pero todas son bienvenidas. Si tienen objeciones  respecto a lo que publicamos, por favor avísennos. Es posible que publiquemos su crítica conforme nuestro mandato de estimular el debate.


Palestine

Durante la anexión de Cisjordania en 1967, el primer ministro de Israel, Levy Eshko, dijo que el nuevo territorio era una “dote”, pero que esta “dote” venía con una “novia”, es decir, el pueblo palestino. “El problema es que la dote está acompañada de una novia que no queremos”, dijo. El plan israelí ha sido siempre la anexión de todo Jerusalén y Cisjordania, ya sea asesinando a palestinxs que viven allí o forzando su desplazamiento. El 1 de julio de 2020, eso es precisamente lo que el gobierno de Israel comenzó: la anexión de Cisjordania.


Camila Soato (Brazil), Ocupar e resistir 1 (‘Occupy and Resist 1’), 2017.

A comienzos de junio, el ministro de Salud de Brasil bajó su sitio web por un día. Cuando el sitio —que había estado publicando los datos oficiales de la covid-19— volvió, todos los datos sobre los casos pasados habían desaparecido. En India, el gobierno parece burlarse de los datos y las vidas humanas, subreportando la cifra de infectadxs en al menos veinte veces. Ambos gobiernos han recortado los presupuestos de salud, creando “un universo paralelo para evitar enfrentar la realidad de los hechos”, y han fracasado en responder a la crisis mientras la rabia popular crece.


Túlio Carapiá and Clara Cerqueira_Fruits of the Earth

El boletín de esta semana presenta un programa de diez puntos para el Sur Global en un mundo post COVID-19, desarrollado por nuestro equipo. En 1974, la Asamblea General de la ONU aprobó el Nuevo Orden Económico Internacional, que fue impulsado por el Movimiento de Países No Alineados. La resolución estableció un plan claro para la transformación estructural del sistema mundo. Sin embargo, el NOEI fue dejado de lado y el orden mundial tomó una dirección neoliberal y nos trajo a esta crisis. En la actualidad, realmente necesitamos  un Nuevo Orden Económico Internacional.


El gobierno de Estados Unidos ha retirado su apoyo a la Organización Mundial de la Salud, optando por culpar y atacar a China. La decisión parece calculada para desviar la atención de la incompetencia de su gobierno en el manejo de la crisis. Mientras tanto, lxs líderes de la ONU llaman a la cooperación y la unidad para enfrentar el virus, y lxs trabajadorxs de la salud y otros sectores esenciales arriesgan su vida para mantener unida a la sociedad. Es momento no solo de alabar su valentía, sino de escuchar sus demandas.


Marisol, Culture Head, 1975.

La Revolución Bolivariana ha enfrentado enormes desafíos, desde el colapso de los precios del petróleo hasta el endurecimiento de las sanciones de Estados Unidos, pasando por intentos de golpes e invasiones, y por la guerra híbrida conducida por EE. UU. A pesar de eso, el chavismo sigue siendo el nombre de la energía revolucionaria, de la mutación radical de la personalidad del pueblo venezolano, que ya no está dispuesto a doblegarse ante la oligarquía o Washington. Lea más sobre los ataques de Estados Unidos a Venezuela, y sobre la resistencia contra estos, en el boletín de esta semana.