Debates de gran importancia tienen lugar en los circuitos de trabajo académico, como revistas o conferencias. Muchos de los temas de estos debates son cruciales para los movimientos políticos que existen fuera de esos circuitos. Es casi imposible acceder a las revistas, que a menudo tienen costos altos, y es casi imposible acceder al contexto de los debates, que a menudo se basan en debates de larga data dentro de la academia. Algunos de estos debates y algunos de los nuevos trabajos que se están realizando en la academia son información y análisis cruciales para los movimientos políticos y para los estudiosos. Al mismo tiempo, el trabajo de los movimientos políticos, y su teoría, a menudo no son de fácil acceso para el público en general, quienes se beneficiarían al leer una evaluación de los desafíos y las innovaciones de los movimientos políticos. El Cuaderno proporcionará una mirada hacia el mundo del debate intelectual dentro de círculos académicos y movimientos políticos, indispensable para otros movimientos políticos y para los estudiosos de la política.


Nuestro segundo Cuaderno analiza el proceso de producción contemporáneo que da como resultado el iPhone de Apple. Pasamos de una mirada a la producción del iPhone al funcionamiento interno de la ganancia y la explotación. No estamos interesamos solo en Apple y el iPhone, sino más particularmente en el análisis marxista de la tasa de explotación en juego en la producción de estos sofisticados dispositivos electrónicos. Creemos que es necesario aprender a medir la tasa de explotación, para saber con precisión cuánto entregan lxs trabajadorxs a la riqueza social total producida cada año.


La globalización y sus alternativas presenta la evaluación de Samir Amin del concepto de globalización, así como su concepto de «desconexión»; es decir, como el Tercer Mundo puede obligar al imperialismo a aceptar sus condiciones e impulsar sus propias políticas. La perspectiva de Amin nos ayuda a comprender la crisis actual del capitalismo e imaginar un mundo basado en una agenda del pueblo, internacional y multipolar, en lugar de una impulsada por el capital global.