Estimados amigos y amigas

Saludos desde las oficinas del Instituto Tricontinental de Investigación Social.

En 1942, el 9 de agosto, el pueblo indio se levantó para derrocar al Raj británico. La revuelta se conoce como el movimiento Abandonen la India [Quit India]. Envió un fuerte mensaje a los británicos de que el pueblo indio no toleraba más el estado colonial. Esta semana, en toda India, estallaron protestas con un mensaje al gobierno del Primer Ministro Narendra Modi y al BJP [Bharatiya Janata Party, Partido del Pueblo Indio, un partido de extrema derecha]: ¡Gobierno del BJP abandona la India! Fue un mensaje fuerte, pero con una agenda acotada. La gente respondió al llamado del Sindicato Campesino de toda India [All India Kisan Sabha] y del Partido Comunista de India (Marxista). Cuatro demandas básicas estructuraron las protestas:

  1. Completar la condonación de deudas de los campesinos y trabajadores agrícolas
  2. Garantías legales para fijar un precio mínimo de sustentación para todos los productores, equivalente a una vez y media el costo de producción, así como reducción del costo de los insumos.
  3. Dar inmediatamente derechos a los cultivadores e implementar la Ley de Derechos Forestales.
  4. Pensión de 5.000 rupias (US$ 73) mensuales para todos los trabajadores agrícolas así como para los campesinos pobres y de ingresos medios.

La crisis en el campo, como ha sido documentada en las últimas décadas por el integrante principal del Instituto Tricontinental del Investigación Social, P. Sainath, por ejemplo, debería hacer que cada persona decente se pare a pensar. Los hallazgos acerca de la disminución del empleo de un estudio reciente hecho por Yoshifumi Usami y Vikas Rawal arrojan mucha luz sobre esta crisis. Al final de su artículo, los autores señalan: «con la disminución de la absorción de mano de obra en la agricultura, las trabajadoras rurales se quedaron en la estacada y se vieron obligadas a salir de la fuerza de trabajo. Por otro lado, trabajadores jóvenes nuevos, que luchan por oportunidades de empleo, ingresaron en la fuerza de trabajo agrícola. A medida que trabajadores rurales varones, jóvenes y más educados ingresaban a la agricultura, sus compañeros de más edad, con niveles de educación más bajos eran empujados al sector de la construcción. Durante este período, la construcción surgió como el empleador de última instancia, requiriendo el trabajo más arduo y empleando a los trabajadores con los niveles más bajos de educación». Lo que nos dice esto es que la situación del empleo en India -como en todas partes-, está desequilibrada, depende de burbujas y booms inmobiliarios, con gobiernos que temen desarrollar políticas pro-pueblo.

La imagen arriba es de Agartala (en el estado indio de Tripura). Fue tomada el 9 de agosto durante las protestas en todo el país. Captura la esencia de la lucha: el pueblo contra el Estado, que ha decidido ser la barricada de la minoría del planeta (el 1% más rico que el año pasado se adueñó del 82% de la riqueza generada, mientras que los 3.700 millones de personas que conforman la mitad más pobre de la humanidad, no vieron ningún incremento en su riqueza, conforme un estudio de Oxfam). Luchas como esta, y la reticencia a ver el futuro en ellas, me recuerdan un proverbio de África Occidental: si crees que eres demasiado pequeño para hacer la diferencia, no has pasado la noche con un mosquito.

Las guerras comerciales de Trump, inducidas por los aranceles, continúan. Más enfrentamientos con China y con los vecinos norteamericanos de los Estados Unidos. Está claro que el proceso de globalización no ha beneficiado a la clase trabajadora ni al campesinado. De hecho, todo lo contrario. Pero, ¿estos aranceles serían beneficiosos? El director de la Conferencia de Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD por sus siglas en inglés), Mukhisa Kituyi dice que los aranceles perjudicarían a los países más pobres. Si es el caso, está por verse. Pero el Dr. Kituyi hace una observación importante, a saber, que uno de los problemas de nuestro tiempo es el «unilateralismo nacionalista». Lo que quiere decir con esto es que los Estados Unidos no están dispuestos a aceptar el surgimiento de un mundo multipolar. Su restablecimiento de sanciones contra Irán (sobre lo cual pueden leer mi reportaje aquí) es un signo de unilateralismo, aunque sea bravamente disputado por China, la Unión Europea, Rusia y Turquía. Otro es el dominio estadounidense sobre el mundo de las finanzas y el comercio. 

La evaluación del Dr. Kituyi no es suficiente. Nosotros en el Instituto Tricontinental de Investigación Social, hemos estado pensado en el debate sobre los aranceles. Para nuestro dossier de agosto, conversamos con el profesor Prabhat Patnaik, uno de los principales intelectuales marxistas del mundo. En una entrevista interesante que comienza con un breve análisis de las «guerras comerciales» y nos guía hacia el potencial que esto abre para China, Prabhat nos da su aguda interpretación de la situación actual. Ofrece, señalando hacia el nuevo gobierno de México, consejos muy importantes a los gobiernos de izquierda que podrían preocuparse sobre como recaudar fondos para el desarrollo social. Sobre la mesa, en lo que respecta a Prabhat, están los controles de capital, un instrumento que los gobiernos comprometidos con su pueblo deben usar contra la libertad del imperialismo del capital financiero. Pueden descargar el dossier gratis aquí. Por favor léanlo, discútanlo y circúlenlo. Sus comentarios sobre este dossier son bienvenidos.

La imagen de arriba y las fotos del dossier son de Jacky Muniello una fotógrafa mexicana que ha documentado el mundo de los migrantes con gran sensibilidad. 

En un extremo de Nuestramérica hubo un intento de asesinato contra el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Las amenazas tanto contra el gobierno venezolano como contra Maduro han llegado rápida y furiosamente desde el gobierno estadounidense y desde los líderes colombianos de derecha. El ex presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, dijo que «esperaba» que «Maduro cayera de forma pacífica». El Secretario de Estado de EE. UU., Mike Pompeo, dijo, el año pasado, cuando era el director de la CIA: «tengo que ser muy cuidadoso con lo que digo, pero tenemos muchas esperanzas de que haya una transición en Venezuela». Estas son palabras peligrosas. Legitiman la violencia y los golpes de Estado. Maduro sobrevivió. Pero sus enemigos, y los enemigos de la libertad aún andan sueltos.

En el otro extremo de Nuestramérica, en Argentina, millones de personas dejaron en claro que están contra la cultura de la violencia, el mundo patriarcal de los golpes de Estado y el feminicidio. El tema central fue el derecho al aborto. El año pasado, Chile votó para permitir que las mujeres tomen decisiones informadas sobre su salud. Este año, Argentina quería unirse al conjunto de países que legalizaron el aborto, pero más que eso, que no tienen miedo del deseo de las mujeres. Tristemente, el Senado argentino, en una votación apretada, no estuvo de acuerdo. Pero solo por ahora. Nayla Pis Diez, investigadora de la oficina de Buenos Aires del Instituto Tricontinental de Investigación Social y yo mostramos que la atención debe enfocarse en el lema del movimiento: Ya Ganamos. El tempo ha cambiado. Lxs más jóvenes no aceptan lo desagradable del patriarcado, tienen menos lealtad a los militares y al mundo de los golpes de Estado. Pueden leer nuestro reportaje aquí. Es un homenaje a nuestra tribu de mosquitos.  

La semana pasada mencioné las protestas en Dhaka (Bangladesh) lideradas por escolares que estaban enojados por los accidentes de tráfico. El famoso fotógrafo Shahidul Alam había estado cubriendo las protestas, tomando fotos de las multitudes y mostrando lo que estaba pasando a través de Facebook Live. Shahidul es el fundador de Pathshala, cuyos estudiantes proporcionaron las fotografías para nuestro segundo dossier sobre Ciudades sin agua. Los reportajes de Shahidul desde las calles eran nítidos y creíbles. No sorprende que Al Jazeera lo haya invitado para hablar al aire sobre los eventos en las calles de su ciudad. Esa noche, unos 35 agentes fueron a su casa y lo arrestaron. Shahidul permanece bajo custodia. Escribí un reportaje temprano sobre su arrestro en The Hindu, que pueden leer aquí. Ahora Arundhati Roy, Eve Ensler, Naomi Klein, Noam Chomsky y yo hemos pedido al gobierno de Bangladesh que libere a Shahidul (pueden leer nuestra carta aquí). Miles de artistas y escritores alrededor del mundo se han unido en la lucha por la liberación de Shahidul. Nubes muy oscuras cubren Bangladesh.

Si crees que eres demasiado pequeño para hacer la diferencia, no has pasado la noche con un mosquito. Esta frase ha estado en mi cabeza toda la semana. Pero los mosquitos también pueden ser aplastados. Las fuerzas saudíes y emiratíes acaban de bombardear un autobús escolar en Yemen. Al menos 29 niñxs, todxs menores de 15 años murieron inmediatamente en el bombardeo (otros 48 resultaron heridxs). Henrietta Fore, la directora de UNICEF, hizo una declaración muy fuerte: «Los ataques contra lxs niñxs son totalmente inaceptables. Estoy horrorizada por el ataque aéreo contra niñxs inocentes, algunos con mochilas de UNICEF. Basta, es suficiente.» Pero no es suficiente para los traficantes de armas que continuarán, con la bendición de los gobiernos occidentales, rearmando a Arabia Saudita y a los Emiratos Árabes Unidos. El exterminio, a plena vista, está en curso en Yemen. 

Nuestra imagen de la semana del Instituto Tricontinental de Investigación Social (abajo) es de Anna Julia Cooper (1858-1964), una feminista y abolicionista que luchó en Estados Unidos por justicia de la más amplia clase. «Que el reclamo de las mujeres sea tan amplio en lo concreto como en lo abstracto. Defendemos la solidaridad de la humanidad, la unidad de la vida y lo antinatural e injusto de todo favoritismo especial, sea de sexo, raza, país o condición». Parece haber estado pensando en Argentina y Bangladesh, en India y Yemen, en todas las personas que actúan solidariamente.

Cordialmente,

Vijay

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