Estimados amigos y amigas

Saludos desde las oficinas del Instituto Tricontinental de Investigación Social.

En Siria ha comenzado la batalla por la provincia de Idlib. En el transcurso de los últimos años, los combatientes más curtidos se han retirado a esta región en la frontera entre Siria y Turquía, donde han estado bajo el mando general de un grupo inspirado por al-Qaeda. Todos concuerdan en que esta será una batalla muy sangrienta. Mi informe sobre estos desarrollos termina con las siguientes frases «Aquellos que escuchan el sonido de la caída de las bombas están atrapados en un debate circular: todas las soluciones aceptables para acabar con esta guerra no son realistas y todas las soluciones realistas son totalmente inaceptables».

La batalla por Idlib va a desplazar a mucha población siria, que probablemente se dirija hacia la frontera turca. Ya hay alrededor de 3,5 millones de refugiados en Turquía. Las fuerzas turcas ahora se han aglutinado en su lado de la frontera y en el enclave que han construido en el norte de Siria. Están listas para la avalancha de personas. El presidente de Turquía ha amenazado con invadir Siria si la lucha aumenta. Una invasión como esa intensificaría la lucha o pospondría un enfrentamiento inevitable en Idlib. Habrá desplazamiento de personas en el corto plazo. No hay buenas opciones para las diferentes partes en esta disputa.

Naciones Unidas dice que hay 68,5 millones de personas en todo el mundo que han sido obligadas a abandonar sus hogares. Es un número importante. Si esas personas estuvieran en un solo país sería el vigésimo país más grande del mundo, por delante del Reino Unido y Tailandia, justo detrás de Irán y Alemania. Muchas de estas personas están desplazadas pero viven aún en su país de origen, sin embargo, un número demasiado grande se ve obligado a huir a atravesando fronteras. Nos referimos a esto como una «crisis de refugiadxs». De hecho, no es una crisis de refugiadxs, es una crisis de humanidad.

Rara vez atendemos al trauma que experimenta un refugiadx o migrante económico. De mis ex colegas en Beirut surge un proyecto para escuchar las narraciones de lxs propixs refugiadxs llamado Los refugiados como hacedores de ciudades. Poco a poco he comenzado a leer las muchas historias en este PDF gratuito, que les recomiendo descargar y disfrutar. En un maravilloso video de tres minutos y medio, en Al Jazeera Shorts, el periodista Preethi Nallu nos presenta a Abuzar, un niño de 11 años que está viajando solo a Serbia. «Esta es la última frontera», dice, esperando llegar a Europa del Norte. El video termina, de forma inesperada, con la noticia de que no se sabe nada de él desde marzo del 2017. Se sabe de otrxs, pero solo cuando sus historias son trágicas. El médico Shahnawaz Khan Chandan del Daily Star de Bangladesh conoció a algunas mujeres en el campamento de refugiadxs de Lambasiya en Bangladesh. Son de la comunidad Rohingya, cruelmente expulsada por el gobierno de Myanmar. En su potenteinforme, Khan escribe sobre el tráfico sexual que se ha convertido en parte del proceso de refugio. Una mujer le dice a Khan ¿Cómo escribirás mi historia? ¿De que sirve escribir mi historia? No puedes entender mi sufrimiento. No puedes entender lo que he pasado a menos que hayas estado en esta situación.

La foto de arriba fue tomada dentro de un refugio contra ciclones que ahora está habitado por refugiadxs Rohingya. Fue tomada por el fotógrafo bangladesí Shahidul Alam, que está en la cárcel por documentar las protestas en su país. Su cámara no es un espejo de la realidad, como decía Brecht, sino un martillo para dar forma al mundo. No es de extrañar que el gobierno tema a alguien como Shahidul Alam. Ellos muestran al mundo las historias de las mujeres Rohingya y de los niños afganos. Por favor lean mi ensayosobre el arte de Shahidul Alam y lo que significa el arte en estos tiempos de tragedia extrema.

Shamisa Hassani enseña arte en la Universidad de Kabul (Afganistán). Se puede encontrar su trabajo en las calles de Kabul, escondido en los carriles e incluso adornando agujeros en las calles. La imagen de arriba es de una de sus pinturas. Es un comentario sobre la realidad de las armas y la esperanza de la música. Las personas que pasan por la pintura reflejan la realidad de su representación, un hombre con una sola pierna, probablemente un veterano de guerra, y niñxs con su madre, el futuro ante ellxs. La guerra de Estados Unidos contra Afganistán continúa. Ya no está claro cuantos han muerto en el país ni cuantos han visto sus vidas destruidas. El 22 de septiembre un veterano estadounidense que luchó dos rondas en Afganistán escribió en The New York Times, que toda la guerra estuvo fuera de lugar. «Terminen la guerra», escribió. Es esta guerra la que mandó al joven Abuzar a Serbia. Es la escala de esta guerra la que ha provocado caos desde el Norte de África hasta China y más allá, enviando a millones de personas en marcha desde sus hogares en llamas.

El poeta palestino Fady Joudah escribió un poema llamado Mimesis que debería circular ampliamente

Mi hija

No lastimaría a una araña

Que había anidado

En el manubrio de su bicicleta

Dos semanas

Ella esperó

Hasta que se fue por su propia cuenta

Si derribas la tela, le dije

Simplemente sabrá

Que este no es un lugar para llamar hogar

Y podrías ir a andar en bicicleta

Ella dijo que así es como otros

Se convierten en refugiados, ¿verdad?

No hay crisis de refugiadxs, solo crisis de la humanidad, una crisis de guerra y hambre que expulsa. Hay una crisis de humanidad en la forma en que las personas se ven obligadas a morir de hambre (desde nuestra oficina en Johannesburgo, Vashna Jagarnath escribe sobre esto). Hay una crisis de humanidad en la forma en que los mercaderes de la muerte venden armas letales (como lo muestra este último informe deCodePink) y en la forma en que soldados y policías enseñan a otros soldados y policías a tratar a otros seres humanos con dureza (como muestra el último informe de Jewish Voice For Peace [Voz Judía por la Paz] sobre el entrenamiento israelí de la policía estadounidense). No hay refugiadxs, solo personas que han sido forzadas a abandonar sus hogares.

Es indudable que gran parte de la Amazonía en Ecuador ha sido devastada por las técnicas de extracción de petróleo de Texaco de 1964 a 1992. Esa devastación ha creado su propio éxodo. Poco después de que Texaco abandonara el país, el gobierno del Ecuador desistió del derecho a demandar a empresas con sede en los Estados Unidos. Esta cesión fue muy costosa. En 2006 el gobierno de izquierda de Ecuador demandó a Chevron, que había comprado Texaco en 2001. El daño ambiental había sido hecho antes del acuerdo bilateral, que es lo que el gobierno de izquierda de Rafael Correa sostuvo en la corte de arbitraje de La Haya (Países Bajos). La imagen arriba es de Correa, su mano cubierta con el espeso residuo de petróleo que satura el suelo ecuatoriano. Uno de los abogados ecuatorianos del caso, Pablo Fajardo, dijo desde el principio que «el sistema de arbitraje internacional está diseñado para proteger a las empresas». Ecuador no solo perdió el caso, sino que el gobierno actual, bajo intensa presión de los Estados Unidos, decidió pagarle a Chevron una indemnización de 9.500 millones de dólares. El empobrecido país de Ecuador, con un PIB de US$ 103 mil millones, pagará a Chevron, empresa con valor neto de US$ 190 mil millones, por destruir su medio ambiente. Uno de los ministros del último gobierno de Correa, Andrés Arauz, quien fuera viceministro de Planificación y ministro coordinador de Conocimiento y Talento Humano, hace un buen resumen de los puntos principales y la política de sumisión del actual gobierno del Ecuador.

El cambio en la correlación de fuerzas en Sudamérica es precisamente el responsable por la capitulación del actual gobierno ecuatoriano. Cuando la brújula política se inclinaba hacia la izquierda, el gobierno de Ecuador era lo suficientemente fuerte como para desafiar a Chevron en las cortes internacionales, ahora que la brújula marca hacia la derecha, Ecuador perdió su temple y vota por las empresas monopólicas.

No es de extrañar, por lo tanto, que todas las miradas estén en Brasil, donde habrá elecciones el 7 de octubre. Ahora está claro que Lula no será el candidato a la Presidencia por el Partido de los Trabajadores. Entregó el bastón de mando a Fernando Haddad (nacido en 1960), ex alcalde de São Paulo. Haddad fue también ministro de Educación de Lula y de Dilma Rousseff. La candidata a la vicepresidencia será Manuela D’Ávila (nacida en 1981), una líder del Partido Comunista de Brasil (PCdoB). D’Ávila fue parlamentaria desde 2007 hasta 2015. Lula, desde su celda, envió una carta al pueblo brasileño confirmando su apoyo a Haddad y D’Ávila. Los insto a leer la carta entera, pero un párrafo merece énfasis particular:

Nuestra lealtad, la mía, la de Haddad y la de Manuela, es con el pueblo en primer lugar. Es con los sueños de quienes quieren vivir de nuevo en un país en el que todos tengan comida en la mesa; en el que haya empleo, salarios dignos y protección legal para quienes trabajan; en el que niños y niñas tengan escuelas y los jóvenes, futuro; en el que las familias puedan comprarse su automóvil, su casa y seguir soñando y realizándose cada vez más. Un país en el que todos tengan oportunidades y nadie tenga privilegios.

Si Haddad y D’Ávila logran prevalecer sobre el bloque de la oligarquía, entonces la brújula política se va a mover en Sudamérica. Si esto sucede, será un impulso para las fuerzas populares. La esperanza de Sudamérica está en Brasil (por favor lean el dossierdel Instituto Tricontinental del Investigación Social sobre Brasil, que publicamos en junio).

Mientras tanto, desde nuestro pequeño enclave en Nueva Delhi –la Librería May Day(miren arriba) y LeftWord Books- llega una carta escrita por mi colega Sudhanva Deshpande y por mí (usando mi otro sombrero, el de editor en jefe de LeftWord Books). Les ofrecemos un pequeño informe sobre los nuevos libros que hemos publicado, un volumen con escritos seleccionados de Lenin y otro con textos seleccionados de mi colega en Frontline, Shujaat Bukhari, que fue asesinado este año. También escribimos sobre las dificultades de una editorial pequeña y buscamos formas para que nos ayuden con su trabajo voluntario. Por favor, lean nuestra carta aquí.

A continuación, nuestra ilustración de la semana, esta vez se trata de Amílcar Cabral (1924-1973). Cabral fue fundamental para la Conferencia Tricontinental en La Habana, Cuba, en 1966. En esa conferencia, Cabral hizo una presentación llamada «Las armas de la teoría», en la cual hizo una concisa observación: «En nuestros días, con la progresiva domesticación de la energía atómica, es posible prometer, si no llevar a la humanidad a las estrellas, por lo menos, humanizar el universo».

Mientras escribo estas palabras, me entero de que el cantante argelino-francés Rachid Taha (1958-2018) ha muerto. Una de sus mejores canciones era Ya Rayah, escrita por Dahmane El Harrachi. ‘Ya rayah win msafar trouh taaya wa twali’, canta Rachid Taha, «Oh, ¿a dónde vas? Eventualmente tendrás que regresar». Es la canción para el viajero, el que está en camino. Es una canción triste, de anhelo por una vida mejor y por el hogar, una canción que se pregunta si en los caminos el trotamundos encontrará a la humanidad.

Cordialmente,

Vijay

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