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Alfredo Jaar, Infinite Cell, 2005.

Estimados amigos y amigas

Saludos desde las oficinas del Instituto Tricontinental de Investigación Social.

El miércoles 23 de enero, la oligarquía venezolana, apoyada por Estados Unidos y sus aliados latinoamericanos, intentó un cambio de régimen en Venezuela. El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, decidió ungir arbitrariamente a un legislador de Vargas como el nuevo Presidente de Venezuela. La administración de Trump pidió a los militares que llevaran a cabo un golpe de estado. Esto va contra de las Cartas tanto de las Naciones Unidas como de la Organización de los Estados Americanos. Hasta ahora, el ejército venezolano ha permanecido leal al gobierno electo de Venezuela. Por ahora, la operación de cambio de régimen ha sido frustrada. Pero esto no termina aquí. Trump extenderá las sanciones, promoviendo una política para debilitar al Estado en busca de un mayor colapso. Se trata de intentar un cambio de régimen por estrangulamiento. Lo que será resistido por el pueblo de Venezuela. Las redes sociales en el país estallan con el hashtag – #MeDeclaro. Me declaro jefe de la ONU. Me declaro presidente de los Estados Unidos de América….

Por favor, lean esta carta abierta firmada por setenta personas, incluyéndome a mí, sobre el intento de golpe de estado. Próximamente, en The Hindu se publicará una entrevista que realicé al Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Jorge Arreaza. Seguiremos hablando sobre Venezuela la próxima semana.

En junio de 1931, el comunista italiano Antonio Gramsci escribió una carta a Giulia Schucht que vivía en Moscú y con quien tuvo dos hijos. Uno de ellos, Delio, se había interesado mucho por la literatura, con una fascinación especial por la literatura fantástica. Esto le dio a Gramsci, encerrado en una prisión fascista, la oportunidad de recordar una historia de su pueblo en la isla de Cerdeña.

Un niño duerme, una taza de leche a su lado para cuando despierte. Un ratón se bebe la leche, lo que provoca un grito del niño y de su madre. «Desesperado, el ratón se golpea la cabeza contra la pared, pero se da cuenta de que eso no ayuda y corre hacia la cabra para buscar un poco de leche», escribe Gramsci. La cabra dice que le dará leche si el ratón le consigue pasto, pero la pradera está seca por la falta de lluvia. Entonces, el ratón busca agua en la fuente, pero esta ha sido arruinada por la guerra. Necesita del albañil, que necesita piedras, así que el ratón se dirige a la montaña. Pero la montaña ha sido deforestada por especuladores y «revela por todas partes sus huesos despojados de tierra»

El ratón le explica su situación a la montaña y le promete que cuando el niño crezca, él —a diferencia del resto de la humanidad— replantará los árboles, lo que motiva a la montaña a dar piedras y así el niño obtiene su leche. «El crece, planta los árboles y todo cambia: los huesos de la montaña desaparecen bajo el nuevo humus, las precipitaciones atmosféricas vuelven a ser regulares porque los árboles absorben los vapores y evitan que los torrentes arrasen las llanuras, etc.» En resumen, escribe Gramsci, el ratón concibe una verdadera y propia piatilietca, un plan quinquenal.

Lo que el ratón y la montaña nos enseñan es que todo está interconectado. Aquí hay una guerra, pero también deforestación por lucro; sequía y codicia. El niño, cuando crece, reconoce la necesidad de una planificación deliberada. Pero antes del plan viene el reconocimiento de los vínculos.

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Salma Umar Khan, una líder de la comunidad transgénero de Mumbai (India), fue nombrada el año pasado integrante del Panel Lok Adalat. El Lok Adalat (Tribunal Popular) es un órgano alternativo para la solución de controversias, que permite resolver casos fuera del sistema jurídico formal de la India. Salma dirige el Kinnar Maa Trust (Fondo Kinnar Maa), que trabaja para mejorar las condiciones sociales y económicas de la comunidad transgénero. A los 14 años, Salma se vio obligada a abandonar su hogar. Conoce la pobreza y la discriminación. También conoce la vulnerabilidad de la población transgénero, cuyas vidas se vuelven más y más precarias a medida que envejecen. El Kinnar Maa Trust ha querido construir un albergue para personas transgénero de edad avanzada. Una mirada a la comunidad transgénero nos lleva rápidamente a las penalidades de la misoginia y la homofobia, pero también a las indignidades de la pobreza y las vulnerabilidades asociadas con la vejez. No se trata de un solo tema. Cada asunto (la transfobia, por ejemplo) afecta en cascada a otros: la pobreza, el hambre, las jerarquías sociales de todo tipo.

Claudia Jones with W. E. B. Du Bois, London, 1960.

En 1949, la comunista trinitaria Claudia Jones, escribió sobre estos vínculos en un artículo titulado: An End to the Neglect of the Problems of the Negro Woman! [¡Fin al abandono de los problemas de la mujer negra!, en traducción libre]. Jones escribe sobre la «opresión especial» experimentada por las afrodescendientes en Estados Unidos, con todo el peso del sistema sobre sus espaldas. Las mujeres negras, escribió, deben ser entendidas como trabajadoras, como mujeres y como afroestadounidenses, como «el estrato más oprimido de toda la población». La totalidad de sus experiencias, su «opresión especial» tenía que ser comprendida. Cualquier discusión sobre las mujeres negras, escribió Jones, inevitablemente se abriría a los vínculos e intersecciones entre los muchos aspectos de su identidad.

¿Qué hacemos con las ideas de Claudia Jones y la experiencia de Salma Umar Khan? ¿Cómo se puede cambiar el mundo después de haber captado estas ideas? Hace unas décadas, la Asociación Democrática de Mujeres de toda la India (AIDWA por sus siglas en inglés) concibió la teoría de la organización intersectorial. Al evaluar la opresión social y la explotación de clase, AIDWA analizó las jerarquías de la sociedad por ‘sectores’. Hay momentos en que las diferencias religiosas dividen a las mujeres, otras veces la clase es lo que las separa. Brinda Karat, entonces lideresa de AIDWA le dijo a Elisabeth Armstrong para su libro sobre la AIDWA, Gender and Neoliberalism: The All India Democratic Women’s Association and Globalization Politics [Género y neoliberalismo: la Asociación Democrática de Mujeres de toda la India y las políticas de globalización], que una «crítica plana» de la forma en que la globalización impacta a las mujeres, comete «injusticias porque ignora las experiencias mucho más matizadas, relacionadas con los varios niveles de crueldad y salvajismo que estos procesos impusieron a las mujeres». Por ejemplo, es probable que las mujeres de clase media prefieran la demolición de las favelas y las barracas, mientras que las mujeres que viven en ellas, no. Las mujeres de clase media organizadas en AIDWA tendrían que subordinar su interés de clase al interés ‘sectorial’ de las mujeres que viven en las favelas. Entonces, el interés sectorial de aquellas que viven en favelas toma precedencia.

Hace algunos años, entrevisté a mujeres y hombres que viven en las jhuggis (barracas) de Delhi. Les pregunté que harían si recibieran una gran suma de dinero. Una mujer dijo que demolería todas las barracas de su vecindario y luego construiría edificios de varios pisos en ese terreno. Cada apartamento en los pisos superiores tendría espacios suficientes para dormir e interactuar con la familia, pero todas las cocinas y los baños serían compartidos. Estarían en la planta baja. «Deberíamos tener las cocinas y los baños así», me dijo, con una enorme sonrisa en el rostro, «para desafiar a las diferencias de casta y religión». Esta joven, que trabaja en las casas de ricos, era instintivamente intersectorial en su pensamiento.

Por favor lean nuestro Dossier No 12 del Instituto Tricontinental de Investigación Social,que es una entrevista con Brinda Karat. En la entrevista, Karat habla de las varias crisis simultáneas en la India, así como de la naturaleza intersectorial de las luchas. «Construir luchas de resistencia contra el sistema de castas y la opresión de casta y vincular tales estrategias con la lucha contra el capitalismo en términos de luchas y objetivos también es un reto», dijo.

Oxfam tiene el hábito de presentar un deslumbrante informe sobre la desigualdad económica justo antes de que la élite mundial se reúna en Davos (Suiza) para el Foro Económico Mundial. El informe de este año es tan espantoso como los de los años anteriores. Los principales datos son estremecedores: la riqueza de los multimillonarios aumentó en 2.500 millones de dólares diarios mientras la riqueza de 3.800 millones de personas —la mitad de la población mundial— se redujo en 11%. Una de las partes clave del informe es que «la desigualdad es machista», las mujeres fueron más afectadas por la disminución en la distribución de la riqueza en las últimas décadas. El informe interseccional de Oxfam señala que, «si el trabajo de cuidado no remunerado que realizan las mujeres en todo el mundo fuera llevado a cabo por una sola empresa, esta tendría un volumen de negocios anual de 10 billones de dólares, 43 veces el de Apple».

De este informe se desprenden tres recomendaciones: 1) poner fin al bajísimo cobro de impuestos a los ricos, 2) liberar el tiempo de las mujeres, simplificando los millones de horas no remuneradas dedicadas cuidando de las familias y las casas y 3) proveer de forma gratuita y universal, atención de salud, educación y otros bienes y servicios públicos. Son recomendaciones de sentido común. Necesitan el apoyo de la opinión pública. 

Mohamed Bin Khalifa, Tripoli Centre Hospital, February 2018.

La semana pasada, el fotoperiodista libio Mohamed Ben Khalifa (35 años de edad) fue asesinado a balazos en otro de los irritantes tiroteos sin sentido en Trípoli, Libia. El año pasado tomó una foto delicada del cuerpo de un emigrante pakistaní que apareció en la costa de Libia. Ese migrante, cuya vida había sido destrozada por el tipo de desigualdad descrita en el reporte de Oxfam, estaba intentando llegar a Europa. Se dirigió hacia las playas de Zuwarah y acabó en la morgue de Trípoli, donde Mohamed Ben Khalifa lo fotografió. Mohamed deja atrás a su esposa Lamia Jamal Abousahmen y a su hija Rayan, de seis meses de edad.

Por favor, lean mi columna sobre la actual crisis de la humanidad, los multimillonarios del mundo vuelan en jets privados a Davos mientras la población más vulnerable se hunde en el fondo del Mar Mediterráneo. Hay tanto que decir y a la vez tan poco que decir.

Cordialmente,

Vijay

P.D.: por favor visiten el sitio web del Instituto Tricontinental de Investigación Social. Allí podrán encontrar nuestros boletines anteriores, nuestros dossiers, nuestros cuadernos, todo nuestro material descargable (disponible en español, inglés, portugués y francés).