Las tensiones entre Washington, DC y Teherán parecen haber pasado de hervir a cocinarse a fuego lento, pero sin embargo continúan. Hay razones para pensar que el presidente Donald Trump —imprudente por naturaleza— atacará a Irán en los próximos meses. Puede que lo haga para distraer del impeachment que enfrenta en el senado o para aumentar sus posibilidades de reelección en noviembre de 2020. El objetivo de EE.UU. ha sido subordinar a Irán, debilitarlo y hacerlo irrelevante en Asia occidental. Eso no ha sucedido, y es lo que continúa generando tensión en la región. Tras el asesinato de Soleimani, lxs iraníes dijeron que si volvían a ser atacados destruirían Dubai (Emiratos Árabes Unidos) y Haifa (Israel). Los misiles de corto alcance de Irán pueden llegar a Dubai; pero es Hezbolá quien atacaría Haifa. Esto significa que EE.UU. y sus aliados enfrentarían una guerra de guerrillas regional a gran escala si ocurre cualquier bombardeo sobre Irán. Es por eso que Trump dudó, pero puede que no dude por mucho tiempo más.

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En las ruinas del presente traza los desafíos planteados por la globalización y lo que esos desafíos producen nuestra sociedad. El primer intento por abordar los problemas de la globalización fue el neoliberalismo. Falló. Luego vino el populismo de derecha, que se expresa en términos estrechos y de odio. También va a fallar. La izquierda está debilitada, descompuesta por la globalización. La necesidad hoy es que la izquierda se recomponga, que se transforme en una fuerza vital para la humanidad frágil.

Nuestro segundo Cuaderno analiza el proceso de producción contemporáneo que da como resultado el iPhone de Apple. Pasamos de una mirada a la producción del iPhone al funcionamiento interno de la ganancia y la explotación. No estamos interesamos solo en Apple y el iPhone, sino más particularmente en el análisis marxista de la tasa de explotación en juego en la producción de estos sofisticados dispositivos electrónicos. Creemos que es necesario aprender a medir la tasa de explotación, para saber con precisión cuánto entregan lxs trabajadorxs a la riqueza social total producida cada año.

Los minerales en bruto son necesarios para la vida diaria, pero cuando esa vida es también el costo de nuestras necesidades de infraestructura, es hora de empezar a hacer preguntas. ¿Por qué el 60% de las empresas mineras del mundo tienen su sede en Canadá? En este informe proporcionamos los detalles financieros de diez compañías mineras canadienses. Estos datos se convierten en una hoja de antecedentes penales cuando se leen junto con relatos concisos de las más horrendas violaciones de todo tipo cometidas alrededor del mundo por estas compañías . La acumulación de dólares canadienses depende profundamente de una depravada indiferencia hacia la vida humana que las compañías mineras canadienses parecen compartir.

Ningún odio de este tipo marcó la relación de EE.UU. con Irán durante el reinado del Shah (1941-1979). Solo cuando un nacionalista económico —Mohammed Mosaddeq— llegó al poder entre 1951 y 1953 y solo cuando este amenazó con nacionalizar la industria petrolera iraní, la CIA, el Shah y la derecha del ejército iraní —liderada por el general Fazlollah Zahedi— se volvieron en su contra. Pero, incluso en ese momento, veían a lxs comunistas como la amenaza y no al pueblo iraní. Durante dicho periodo, los reyes saudíes y el Shah iraní hicieron causa común contra los movimientos populares y el comunismo; ninguna división entre chiítas y sunitas los molestaba.

Los dos términos que definen nuestra época son «crisis» y «protestas». El primero es el resultado de un sistema mundial que se ha agotado, mientras que el segundo es un grito hacia el futuro. Nuestro dossier de enero está dedicado a un análisis de la coyuntura -¿cómo está el mundo hoy? Comenzamos este año con una consideración detallada de la austeridad, el orden mundial bipolar, el agotamiento del neoliberalismo y un planeta en protestas.

National Indigenous March, May 2016

Para Colombia y para los pueblos de Nuestra América, la paz asume una complejidad que pone en tensión al conjunto del escenario político y resulta un eje central de la disputa entre el neoliberalismo y las aspiraciones populares. En este nuevo dossier del Instituto Tricontinental examinamos las causas estructurales del conflicto social, político y armado colombiano y como el país se constituyó en un agente clave en la disputa geopolítica regional en favor de los intereses de los EE.UU.

El último dossier del Instituto Tricontinental nos presenta los desafíos de los movimientos populares en América Latina y el Caribe frente a una nueva avanzada del imperialismo, las derechas y los proyectos neoliberales en la región. Los efectos de dichas políticas, con graves consecuencias para los pueblos, han corroído la legitimidad de los gobiernos que las impulsan, desplegándose nuevos procesos de lucha y movilización popular, levantamientos, protestas y resistencias. Desde este lugar se torna necesario para el pensamiento crítico latinoamericano reflexionar sobre los modos y las capacidades para impulsar una subjetividad alternativa, antineoliberal, antiracista, antipatriarcal y anticapitalista.

Desde mediados de septiembre, se ha desencadenado una intensa olas de protestas en todo Haití. Alrededor de cinco millones de personas —la mitad de la población del país— ha participado en las marchas y los cortes de calles. Piden la renuncia del presidente Jovenel Moïse, rechazan cualquier intervención extranjera, y piden una resolución de la crisis energética y económica. La falta de combustible en la isla es el detonante. La respuesta del gobierno ha sido enviar a la policía. La Alerta Roja Nº 4, que nos llega desde nuestrxs camaradas en Haití, da una evaluación más completa de la situación en terreno.

The Fate of Xolobeni Would Be the Fate Of Us All

Desde 1996, lxs activistas de Xolobeni, una región costera de Sudáfrica, han estado luchando contra un conglomerado minero extranjero que se enteró de que sus tierras ancestrales son ricas en titanio. Lxs activistas anti-minería de Xolobeni, que han perdido a muchos compañerxs por ataques de escuadrones de choque, siguen luchando contra esta compañía extranjera y sus socios en el gobierno sudafricano. Dado que su tierra está ubicada en un punto crítico de biodiversidad global, su lucha es la lucha de todos nosotros: es la lucha por el agua, el suelo, los alimentos y el aire.