Las calles de Quito tiemblan entre el anhelo y la represión; el olor del gas lacrimógeno y los gritos de libertad reverberan en igual medida de un punto a otro de la ciudad. El estado de emergencia del presidente Lenín Moreno (3 de octubre) y el toque de queda (12 de octubre) dan más autoridad a los hombres armados, pero la violencia no ha quebrado el entusiasmo en las calles. Las opciones de Moreno pronto van a agotarse. La oligarquía y el FMI  —con un guiño de la Casa Blanca— podrían pedirle que dimita. Quieren que su socio sea creíble.

Este es un triunfo del pueblo. Pero ahora Moreno debe ir al FMI. ¿Qué presión pondrán sobre él? La batalla continúa. El FMI haría bien escuchando a líderes como Ofelia Fernández, militante argentina de 19 años. En lugar de promover una política de impuestos regresivos para lxs pobres, el FMI podría impulsar un mayor gasto en servicios públicos como transporte, salud y educación. Pero ese no es el carácter del FMI. Sus contornos son las políticas neoliberales y la austeridad.

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En las ruinas del presente traza los desafíos planteados por la globalización y lo que esos desafíos producen nuestra sociedad. El primer intento por abordar los problemas de la globalización fue el neoliberalismo. Falló. Luego vino el populismo de derecha, que se expresa en términos estrechos y de odio. También va a fallar. La izquierda está debilitada, descompuesta por la globalización. La necesidad hoy es que la izquierda se recomponga, que se transforme en una fuerza vital para la humanidad frágil.

Nuestro segundo Cuaderno analiza el proceso de producción contemporáneo que da como resultado el iPhone de Apple. Pasamos de una mirada a la producción del iPhone al funcionamiento interno de la ganancia y la explotación. No estamos interesamos solo en Apple y el iPhone, sino más particularmente en el análisis marxista de la tasa de explotación en juego en la producción de estos sofisticados dispositivos electrónicos. Creemos que es necesario aprender a medir la tasa de explotación, para saber con precisión cuánto entregan lxs trabajadorxs a la riqueza social total producida cada año.

Los minerales en bruto son necesarios para la vida diaria, pero cuando esa vida es también el costo de nuestras necesidades de infraestructura, es hora de empezar a hacer preguntas. ¿Por qué el 60% de las empresas mineras del mundo tienen su sede en Canadá? En este informe proporcionamos los detalles financieros de diez compañías mineras canadienses. Estos datos se convierten en una hoja de antecedentes penales cuando se leen junto con relatos concisos de las más horrendas violaciones de todo tipo cometidas alrededor del mundo por estas compañías . La acumulación de dólares canadienses depende profundamente de una depravada indiferencia hacia la vida humana que las compañías mineras canadienses parecen compartir.

Desde 1996, la comunidad indígena sudafricana de Xolobeni ha estado luchando contra un conglomerado minero extranjero que descubrió que sus tierras ancestrales son ricas en titanio. Lxs activistas antiminería de Xolobeni, quienes han sufrido el asesinato de diversos miembrxs, continúan luchando contra la empresa extranjera y sus aliados en el gobierno sudafricano. Dado que sus tierras están ubicadas en un área de alta biodiversidad, su lucha es la lucha de todxs nosotrxs: es la lucha por agua, tierra, alimento y aire.

Este dossier presenta dos relatos sobre la crisis agraria de la India. La primera historia trata sobre el duro impacto del cambio climático en en el estado de Andhra Pradesh, una economía rural ya maltrecha, donde lxs agricultorxs producen semillas para empresas en las condiciones más adversas. La segunda historia nos lleva a Kerala, donde encontramos la cooperativa de mujeres Kudumbashree, que ha resistido la devastación de las peores inundaciones en ese estado en casi un siglo. Estas historias no sólo documentan el lado feo de la historia, sino que también nos ayudan a detectar las iniciativas que dan un soplo de vida al futuro del planeta.

En la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, abrió la sesión con el comentario descabellado de que la Amazonía —que ha estado incendiándose por semanas— “prácticamente no se ha tocado” y que “un medio mentiroso y sensacionalista” ha estado avivando las llamas de noticias falsas. La Amazonía, 60% de la cual está en Brasil, no es el “patrimonio de la humanidad”, dijo Bolsonaro. Es territorio brasileño, dijo, y si Brasil quiere talarla, que así sea. Se han producido protestas alrededor del mundo contra los incendios, ya que es bien sabido que el Amazonas es uno de los mayores sumideros de carbono del planeta. Si se alcanza un 25% de deforestación en el Amazonas, entonces la selva tropical habría alcanzado un punto de no retorno. En ese momento, la vegetación pierde su capacidad de regenerarse y probablemente transformaría la selva en una sabana. Estamos de nuevo en la era de la locura, al borde de la destrucción de la Amazonia, una era que exige ser valientes y audaces.

El 12 de septiembre, miles de personas se tomaron las calles en todo Sudán para exigir la destitución del jefe de la Justicia y del fiscal general. Han dicho que quieren ver un gobierno de carácter más civil. Enfrentados a la determinación y la continuación heroica del movimiento masivo de protestas y al apoyo de oficiales jóvenes, la junta militar tuvo que aceptar concesiones. Los militares no están preparados para aplastar completamente el movimiento, porque muchos suboficiales jóvenes simpatizan con sus objetivos. Esto no quiere decir que los militares no hayan usado la violencia. La han usado. Pero la Alianza ha sido resistente. Para ellxs, el proceso revolucionario no ha terminado.

El Sindicato de Trabajadores Industriales y Comerciales (ICU por su sigla en inglés) -un movimiento sindical, campesino rural y de ocupantes urbanos- se formó en los muelles de Ciudad del Cabo en 1919. En un decenio, el ICU se había expandido por toda el África meridional sin tener en cuenta fronteras nacionales y contaba en su dirección a personas de varios países africanos y del Caribe, así como a personas de origen indio y mestizas. La historia, en gran medida olvidada, del ICU merece la pena recuperarse en una época de creciente chovinismo y xenofobia. Nuestro Dossier #20 ofrece una introducción a este extraordinario movimiento popular.

Las crisis estallan en el mundo a gran velocidad. Es difícil mantenerse al día respecto a estos acontecimientos, y mucho más desarrollar una perspectiva histórica y crítica al respecto. Nuestra serie Alerta Roja ofrece un breve análisis en dos páginas sobre crisis clave de la actualidad.