Hace ya algunos años que la radicalización y masividad de la lucha feminista de Argentina, en comunicación además con el aumento de las luchas en otros países de América Latina, se impone en las agendas mediáticas, políticas y de las organizaciones populares. Este colectivo de trabajo tiene el objetivo de producir un espacio de debate, investigación y producción sobre los feminismos que hoy en Argentina proponen un movimiento de resistencia al neoliberalismo. Esto, para nosotras, supone articular tres dimensiones político ideológicas:
a) una histórica, esto es, recuperar experiencias históricas de los movimientos feministas y de mujeres de Argentina y el continente;
b) una coyuntural, que propone debatir sobre los desafíos actuales de las luchas de mujeres y sujetos diversos en una Argentina atravesada por las políticas neoliberales;
c) una estratégica, que coloque el debate en torno al proyecto y la estrategia global anticapitalista del feminismo popular.


Sin el tiempo, esfuerzos y procesos destinados a cubrir alimentación, vestimenta, aseo, mantenimiento y cuidado físico y emocional de los cuerpos humanos y no humanos, no habría reproducción ni sostenimiento de la vida. En el tercer episodio de Destapar la crisis nos encontramos con las trabajadoras de hogar y de cuidados de Argentina y España, con sus luchas y rebeldías emancipatorias.

En este segundo episodio de Destapar la crisis te invitamos a reflexionar en torno al significado de eso que las encuestas llaman «hogar». Nos preguntamos qué relación existe entre el reparto de trabajo y las relaciones que construimos. Cada casa es un mundo aunque en general, algunos mundos parecen más visibles que otrxs.

La pandemia del coronavirus puso de manifiesto el modo en que la sociedad se organiza. Frente a la precariedad de la vida han sido las mujeres, lesbianas, travestis y trans, quienes, una vez más, se ponen al hombro la demanda de cuidados de toda la sociedad.

La pandemia destapó una olla en la que se venían guisando las desigualdades, injusticias y asimetrías que ordenan el mundo de manera violenta. Pero ahí donde todo aprieta, también se generan redes, se activan solidaridades, se actualizan resistencias. Se vuelven audibles los conflictos y se construyen tramas comunitarias que sostienen la vida.

Por Diana Carolina Alfonso. En las últimas semanas, la emergencia del coronavirus (COVID19) puso sobre la mesa una institucionalidad desgarrada y visibilizó un entramado de desigualdades geopolíticas y sexogenéricas, todo esto, en el marco de un nuevo ciclo de la crisis del capitalismo contemporáneo.